Piel opaca o deshidratada: causas, síntomas y tratamientos para recuperar la luminosidad
La piel es uno de los primeros indicadores de cómo nos encontramos por dentro y por fuera. El estrés, la falta de descanso, los cambios de temperatura, la exposición al sol, la contaminación o una rutina de cuidado inadecuada pueden hacer que el rostro pierda frescura y luminosidad. Cuando esto ocurre, es habitual que aparezca una piel opaca, apagada o deshidratada.